La verdad es que ser un cinéfilo es algo
caro, y mas aún si te gusta repasar la cartelera con los nuevos estrenos de
Hollywood. He hecho unos pocos números, y bien, de pequeña podía ir al cine
cada dos semanas, claro… cuando aún no sabia ni lo que era una crisis. Hasta
había llegado a pagar por ver un par de pelis seguidas, sin pensar que me
estaban clavando un puñal por la espalda. Hoy en día el tema ‘inversión para ir
al cine’ ha cambiado completamente. Con esto de las nuevas tecnologías, estoy
al día de las mejores webs para ver films que ni tan solo están en cartelera
aquí. No es que yo sea una pirata ni nada de eso, pero haber… ser estudiante
universitario tiene un coste, y más si va todo a tu cargo. Sin exagerar, puedo
decir que el último ‘súper-estreno’ que vi en pantalla grande fue Les
Miserables (y porqué es un musical que adoro). También he tenido la gran
‘suerte’ si quieres decirlo así que mi pareja no le gusta el cine, así que mi
inversión ha de ser MUY justificada. Ya os podéis imaginar por donde van los
tiros.
El otro día me enteré de la fiesta del cine,
y atención, porqué entradas a 2,90€ son 2,90€. Así que tres días, tres
películas. Disfruté como una niña pequeña en Disneyland.
Creo que ha sido una
de las mejores campañas y más efectivas que he visto nunca. Si a los jefes de
los cines les faltaban motivos para pensar si el precio era lo que fallaba… Creo
que han salido de dudas.
¡Blanco y en botella señores! No es que a la
gente no le guste ir al cine, NO, es que la gente no se lo puede permitir. A
ver si así abren los ojos.
Aquí mi reflexión final…
Vamos a ver señores de los cines de España… ¿PORQUÉ
NADIE HA PENSADO EN ESTO ANTES POR EL AMOR DE DIÓS?
Ya lo he dicho… estoy mucho mas tranquila.
Gracias!