Si
habéis pensado nunca que la magia de Disney se había terminado en vuestra niñez
y habías pensado que nunca volveríais a encontrar una película de esas que te
ponen la piel de gallina, emocionan, y en la que encuentras escondidas en el
guión, frases increíbles de esas que marcan un antes y un después,…
Estáis
equivocados.
Combinación
perfecta de 2 historias increíbles (la creación Mary Poppins y la vida de
Travers) en un mismo largometraje… eso es lo que te ofrece ‘Al encuentro de Mr.
Banks’.
Todo
empieza cuando la hija de Walt Disney le pide que haga una película sobre su
libro preferido – Mary Poppins de PL Travers. No fue hasta 20 años después
cuando Pamela Travers (la autora) decide darle los derechos a la compañía.
En su
búsqueda para obtener los derechos, Walt se enfrenta a un escritora cascarrabias,
inflexible, que no tiene ninguna intención de dejar que su niñera mágica consiga
ser mutilada por la maquinaria de Hollywood. Pero, como los libros dejan de
venderse, Pamela empieza a quedarse sin dinero. Travers, a petición de su
manager, decide volar a Los Ángeles para conocer los planes de Disney para la
adaptación. Walt Disney saca todos los ases de la manga. Prepara guiones,
gráficos imaginativos y canciones alegres de los hermanos Sherman. Es aquí
donde empieza la lucha para sacar a la luz Mary Poppins.
Más
allá de lo que sucede para conseguir los derecho de la película (y que ya
sabemos des de un inicio que sucederá), el film nos deleita con un maravilloso
flashback a la vida de Travers en su niñez.
Es ahí
cuando te das cuenta que en realidad ‘Mary Poppins’ es SU pequeño bebé. Por
desgracia la película de animación de Disney no refleja la verdad del libro.
Mary Poppins no llega para salvar a los niños, llega para salvar a la madre. El
padre es extraordinario… un personaje para nada plano. Nunca te vas a imaginar
lo que en un inicio parece.
La dura
infancia de Travers marca la historia de Mary Poppins, con una cantidad de
matices que no podría terminar: las peras, el rojo, el té, el valor del dinero,
la felicidad, el amor, … y la vida.
Walt
descubre que aquella es en realidad la historia de Travers. Que Mary Poppins
existe, pero lo mas importante, que la protagonista no es Mary Poppins…
(Después de escuchar una canción para Mary Poppins)
Richard Sherman: ¿Viste como suble en la palabra “abajo”?
Robert Sherman: Es irónico.
Walt Disney: Olvídalo, es icónico, no podré olvidarlo por semanas.
P.L. Travers: Bueno… a mí me parece un poco tonto. El tipo de canción que pone en su parque, todo feliz, alentando a los niños a enfrentarse al mundo sin armas, sólo necesitan una cucharada de azúcar, y uh, el cerebro lleno de aire y tienen la herramienta de la vida. Maravilloso.
Walt Disney: ¿Qué quiere decir, Pam?
P.L. Travers: Que a diferencia suya, Mary Poppins es la enemiga de esos sentimientos. Ella es verdadera, no esconde la oscuridad del mundo, que estos niños, inevitablemente llegarán a conocer. Ella los prepara para eso, lo hace honestamente. Uno debe limpiar su propia habitación, no se hará solo, todo el guión es muy plano.
Walt Disney: ¿Dónde está su corazón, su realidad… dónde está su “gravitas”?
P.L. Travers: No pesa, Señor Disney. ¿Lo ve?
Walt Disney: Nada de felicidad o sentimientos, eso dice la mujer que mandó a una niñera voladora, con una sombrilla parlanchina, a salvar a los niños.
P.L. Travers: ¿Cree que Mary Poppins fue a salvar a los niños, Señor Disney? Dios…
Travers,
absolutamente fría al inicio de la película, va saliendo del caparazón duro que
intenta aparentar…
Prepararos
para…
Reír a carcajada limpia de los
estereotipos de los americanos, pero más aún de los británicos...
Recordar ese momento mágico de
película Disney al más estilo Aladín...
Llorar como un bebé igual que en
la muerte de Mufasa...
y cantar recordando todas y cada
una de las canciones de Mary Poppins.
Como súmmum,
el director decide empezar y terminar con una frase exquisita, desde mi punto
de vista, que me hizo tener la piel de gallina durante un buen rato
"Viento
del este
y
niebla gris,
anuncian
que viene,
lo que
ha de venir.
No me
imagino,
qué ira
a suceder,
mas lo
que ahora pase,
ya pasó
otra vez."
Este
film te hace darte cuenta que Disney no es tan color de rosa y que Travers (o
Helen) no estaba contenta con el resultado de la película… pero hay veces en la
vida que hay que aprender a pasar página, y darte cuenta que lo hecho, hecho
está y no vas a poder cambiarlo.
Walt
Disney y Travers, finalmente se alían para poner a Mary Poppins ‘en libertad’
de una historia dura, triste y real. Es en ese momento, cuando Disney crea una
de las películas más entrañables de la historia del cine…
Y os
dejo con mi canción preferida que aún retumba en mi cabeza una y otra y otra
vez …